domingo, 17 de julio de 2011

Micos a la Fiscalía

Jorge Pabón L | 16 de julio de 2011 jorgepabonl@yahoo.com

>> Leer artículo el LA OPINIÓN, Cúcuta

Es de preocupación que por culpa de unos micos un investigador médico, de los pocos que existen en el país, deba acudir ante las autoridades que lo han citado para responder por el delito de tráfico de especies y daño a la naturaleza.

Así es el asunto y el implicado es el científico Manuel Elkin Patarroyo, una de las pocas personas en este país dedicado con empeño a la investigación y publicación de sus trabajos en revista de reconocido nivel mundial y con suficiente seriedad en el campo de la medicina. Este investigador lleva muchos años trabajando en el proyecto de lograr una vacuna efectiva contra el Paludismo, una enfermedad tropical que afecta a los colombianos y los habitantes de muchos países, entre ellos los más pobres de África.

Por muchos tropiezos ha tenido que pasar y las dificultades no han sido pocas, pero ahora está a punto de culminar sus trabajos, los cuales un futuro podrían tener aplicaciones en otras patologías infecciosas, como la tuberculosis, otra muy enfermedad vinculada en su prevalencia con la pobreza y el subdesarrollo de los pueblos.

El proceso de investigación es largo y requiere de múltiples ensayos que deben cumplir con el rigor científico establecido. En la fase previa a la experimentación en humanos se hacen la pruebas en animales de especies adecuadas para cada experimento, en el caso del Paludismo que investiga Patarroyo se encontró apropiado hacerlo en micos de la especie Aotus, llamados monos nocturnos los cuales debe capturar en el medio donde habitan, la región andina, para ser llevados al laboratorio y experimentar en ellos la vacuna que, según lo informa el mismo Patarroyo comenzará a ser probada en los humanos el venidero 2012, luego de haberse comprobado que su eficacia alcanza el 90% en los micos.

El lio en que anda metido Patarroyo y por el cual debe responder ante la Fiscalía, en el curso de una investigación producto de una acción popular interpuesta por alguien en abril de este año, mediante la cual se le acusa de no cumplir con el régimen de obligaciones y prohibiciones del Código de Recursos Naturales. El asunto también tiene que ver con que la especie de monos de la noche utilizados por Patarroyo está en la lista de las corren riesgo de extinción, por tanto se encuentran en protección especial.

Esperemos que las explicaciones ante la Fiscalía del científico sean tan convincentes como las que ha tenido que dar en muchos foros y conferencias para demostrar que su largo trabajo en el laboratorio está por dar resultados, razones que han sido suficientes para otorgarle muchos reconocimientos. Algún camino expedito deberá encontrase tanto para Patarroyo como para los micos y así culminar con éxito las investigaciones sin poner en riesgo la supervivencia de este tipo específico de primates.

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