miércoles, 5 de septiembre de 2012

Elkin Patarroyo prevé tener en 2013 una vacuna totalmente efectiva en monos contra la malaria, pese a los obstáculos de las farmacéuticas

Isaac Torres Cruz | Academia 2012-09-05 | Hora de creación: 23:36:43 | Ultima modificación: 01:21:20


Presentación. Manuel Elkin Patarroyo expondrá hoy su conferencia magistral en la Semana de la Ciencia y la Innovación 2012. Foto Isaac Torres

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Manuel Elkin Patarroyo es mundialmente conocido por sus investigaciones en el desarrollo de vacunas contra la malaria, enfermedad que ha afectado al hombre milenariamente y que en la actualidad causa cerca de cinco millones de muertes cada año.

El científico colombiano desarrolló por primera vez una sustancia sintética capaz de inocular la enfermedad —la vacuna SPf66 cuya patente cedió a la Organización Mundial de la Salud (OMS)— a finales de los años ochenta por medio de sus estudios con micos amazónicos. La eficacia de la vacuna no fue la esperada debido a que en los primeros ensayos demostraba una alta protección que después llegó a alrededor del 35 por ciento. A mitad de los noventa, el equipo del científico hizo un alto en el camino para buscar lo que hacía falta para mejorar el proceso y lo han encontrado.

Pero entonces, demostró que era posible obtener una vacuna sintética, y no por el método tradicional, principio para continuar sus investigaciones con el fin de obtener la sustancia que proteja totalmente de la enfermedad. La baja efectividad de la Pf66, la crítica venida desde los “países desarrollados”, el ensayo y error de sus estudios, donde ha habido demasiado “error”, problemas de financiamiento y algunos varios probables saboteos, han complicado el camino de su investigación.

No obstante, su valioso trabajo y credibilidad resultó en la obtención del Premio Príncipe de Asturias en 1994 y la posibilidad de continuar en la carrera por lograr la vacuna. Una carrera en la que aventaja por mucho a las grandes farmacéuticas, que tienen en la malaria un jugoso mercado que no quieren perder por un científico de un país en desarrollo que otorga sus patentes a la OMS.

El colombiano visita nuestro país para participar en la Semana de la Ciencia y la Innovación, pero además asiste a instituciones y centros de investigación para tener encuentros académicos y con estudiantes. Ayer visitó el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), donde expuso a su comunidad las entrañas moleculares de sus estudios.

Posteriormente, en entrevista, refirió cómo va esa carrera con las farmacéuticas por obtener la vacuna y los problemas que ha enfrentado, como la más reciente resolución judicial para detener sus estudios, bajo la acusación de grupos ecologistas por “tráfico de animales”.

“TRAFICANTE DE MONOS”. Las investigaciones del científico y su grupo han tenido un retraso de casi tres años, cuando empezaron los problemas con “el tráfico de micos”, cuyo último “tortazo” tuvo como cereza en el pastel la sentencia judicial del juzgado de Cundinamarca, en Bogotá.

La afectación más que ser para él, enfatizó, es para la humanidad que no va a recibir los beneficios de esta investigación. Porque van muy bien. “Aspiramos a entregar, si no nos ponen más ‘palos en la rueda’, una vacuna totalmente efectiva en monos el próximo año y comenzar a hacer los estudios para aplicarla en humanos, que era lo que íbamos a hacer este año”.

Apuntó que, “sin presumir”, la molécula recombinante de GlaxoSmithKline, principal farmacéutica que realiza investigación para obtener su propia vacuna, y sus investigaciones “están teniendo los mismos resultados que nosotros hace 20 años. Paramos en 1996 para buscar lo que nos hacía falta y en ese periodo de tiempo ya lo encontramos”.

Pero, en tanto, el tiempo aún corre y el asunto del tráfico de animales y los ambientalistas aún está en el tribunal. Razón por la cual no han podido liberar los monos que emplearon para experimentar y recibir nuevos.

¿Qué intereses hay? Se pregunta el científico. Y aunque sólo se puede especular sin tener pruebas, lo que sí es evidente son algunas coincidencias. “Un común denominador: todas las fundaciones que financian a los ambientalistas que están contra la vacuna de la malaria son inglesas (Glaxo es una empresa inglesa), eso es muy sospechoso. Las organizaciones podrían ser de EU, francesas o colombianas… pero no y es algo que deja mucho qué pensar”.

Pero el especialista tampoco quiere especular demasiado, porque está acostumbrado a guardar las hipótesis para comprobarlas como se hace en ciencia. Lo que es innegable, dijo, es que “definitivamente hay intereses grandísimos para que no salga la vacuna contra la malaria, porque hay farmacéuticas multinacionales que quieren hacerlo antes, pero están muy atrás. Y el tiempo aquí significan muchas vidas, millones, cientos de millones de enfermos anuales”.

Además de eso, su grupo ha tenido limitaciones, de personal y económicas, que les han impuesto los gobiernos colombianos los últimos seis años, refirió. Aún así, el gobierno español los ha apoyado, “aunque ahora en la crisis en la que están no se les puede exigir demasiado”.

ENFERMEDADES INFECCIOSAS. La investigación de Elkin Patarroyo en busca de una vacuna sintética lo llevó a descubrir principios básicos sobre la estructura molecular para crear vacunas en prácticamente todas las enfermedades infecciosas. En su exposición en el Cinvestav, recordó que de las 517 enfermedades infecciosas que puede llegar a sufrir el ser humano, sólo tenemos 13 vacunas: “nos falta el 98 por ciento en la tarea de investigación”.

Pero los principios obtenidos por el equipo colombiano de Patarroyo Murillo, donde están involucrados spins de electrones de una molécula, tetraedros y ángulos de torsión, son la base de cualquier vacuna para aquel 98 por ciento faltante.

Si bien los colombianos han creado esta base, será la comunidad científica internacional y nuevas generaciones de científicos los que utilizarán este conocimiento para desarrollar más vacunas contra enfermedades como el dengue, de transmisión sexual, VIH… Porque, aclaró, sus estudios no tienen cortapisas: “todo está publicado y sin patentar para que lo utilicen libremente”. La presentación y explicación realizada en el Cinvestav es oro molido para estudiantes e investigadores.

“Porque lo importante es que la gente no enferme y muera. Lo de las patentes, lo del dinero… se consigue después de alguna forma”.

CIENCIA SUBDESARROLLADA. Manuel Elkin Patarroyo ofrece hoy su conferencia magistral en el Palacio de Minería en el marco de la Semana de la Ciencia y la Innovación, encabezada por el Instituto de Ciencia y Tecnología del DF. Evento al que asistió el lunes en su inauguración.

Ayer, después de la conferencia en el Cinvestav, externó su admiración por el evento y aprovechó para recordar la importancia de generar más científicos y más ciencia en Latinoamérica.

“Los gobiernos del DF y su país no deben cejar en ese empeño y entusiasmar a gente joven para que opten por el camino de la ciencia y la innovación que es muy productivo”.

Y recordó que si los países quieren crecer deben invertir en el área, si bien en el aspecto económico, también en el tiempo, políticas de Estado y personas preparadas para hacer ciencia e innovación. “Ese es el camino para un mejor desarrollo económico, pero también para el político y el social apropiado. Es lo que deben buscar nuestras naciones. Los países desarrollados lo lograron hace 400 años, ese es nuestro rezago y que hoy debemos resarcir”.

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